Morir como hija, nacer como mi propia madre

Para sanar la relación con mi madre, tuve que irme lejos, muy lejos en mí.Tuve que inventarme la valentía y alejarme de todas las formas de hacer que conocía. De todas las maneras de relacionarme que solía utilizar… Y eso costó mucho. Por el camino lloré, sentí rabia, llamé a mamá como niña pequeña porSigue leyendo “Morir como hija, nacer como mi propia madre”

Mujer Tierra, ¡florece!

Tienes un bosque dentro. Tienes un fuego. Brota la semilla bien adentro de ti, hacia las profundidades de tu tierra. Tu cuerpo es esa tierra… Es la selva, es el océano, el desierto y la tormenta. En ti guardas la memoria de las que estuvieron antes que tú, unidas por el útero, tu caldero mágico,Sigue leyendo “Mujer Tierra, ¡florece!”

¡3 Años!

  Si cierro los ojos tengo la sensación de andar volando entre árboles, entre ríos, entre hogueras y cuevas… Se eriza mi piel y mis dos corazones palpitan rápido. Como un tambor. Pompompompompompompompom…. Es el útero-tambor que llama a la hoguera, de nuevo, como tantas otras veces. Que invoca a reagruparse, a parar, a sentirSigue leyendo “¡3 Años!”