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3ºDar un paso adelante

estás a un paso de ti misma1.jpg

No huyas de ti.
No huyas de tu cuerpo.
No creas que está afuera lo que estás buscando.
Tú ya eres. Tú ya tienes. Tú yasabes.
Está en ti. Eres toda tú.

Y hacer las paces con tu cuerpo y conocerte, es todo lo que necesitas.


Todo ese cambio que buscas. Toda esa gran mujer que deseas ser….
Todo este “espejo” que te hace beber estas palabras ,con ansias de conocer por dónde es el camino que te lleve hasta ti, te recuerda una vez más que está dentro…
Todo está dentro.
¿Quién mejor que tú para encontrarte?
Nadie va a hacer tu trabajo.
Porque
Tú ya eres la clave, el mapa y la brújula de tu propia historia, querida.
Empieza a creértelo.
Da un paso hacia delante.
Ya es hora. Ya es el tiempo…

Créetelo. Siéntelo. Escríbetelo allá donde lo veas tooodos los días para que no se te olvide. Todo el rato, recuérdate poderosa.
Recuérdate capaz, valiosa y fuerte.
Tú ya eres lo que estás buscando.

Para hacerlo, integrarlo y no solo quedarse en un paso aislado, de los tantos que damos en la vida, observa todo lo que te ha hecho llegar hasta aquí.
Reconoce todo lo que has logrado, lo que has dejado atrás porque ya no vale o no te sirve…
Recuerda que ya fue. Ya fuiste… Ahora vas a dar un paso.

A veces el principio de la historia comienza con un montón de miedo y una sensación a la vez suave en la boca… Solo un pasito, ¿ves? un nuevo paso, como el que diste cuando aprendiste a andar, y ésta vez no es tan distinto… Porque estás aprendiendo a andar confiando en ti y queriéndote a ti por encima de todo.

Nuestro cuerpo cuando damos un paso adelante, hacia nosotras, hacia nuestra nueva yo, se expande y empiezan a caérsele los viejos trapos, las viejas pieles, todo aquello que lo abrumaba, lo encarcelaba y dañaban.
Imagina lo que ocurre en este autocuidado cíclico…. Tu Ser empieza a brillar muy fácilmente. Desde el minuto uno se nota la nueva vida.
Es un brillo, y es que el cuerpo empieza a brillar de una forma muy especial: de adentro hacia afuera.  Es como una sensación que sale del fondo de nosotras a nuestra piel… Y ésta parece que se siente suave, fuerte, luminosa. Reflejándonos.

Lo mismo ocurre cuando en vez de dar un paso hacia delante exteriormente, lo hacemos interiormente. Y nos cuidamos de verdad. Empezamos a integrar que escuchar el cuerpo, las emociones, la intuición y el Ser trae más recompensas de lo que esperábamos.

Para que sientas de qué te hablo, y lo vivas en ti sin tanta “teoría”,  hoy vengo a hablarte de 5 cosas que puedes hacer para cuidarte desde tu cuerpo cíclico, siguiendo con los posts del “Plan de Autocuidado cíclico” del que te empiezo a hablar aquí.

  1. Fuera químicos:
    ¿Cómo tratas tu cuerpo? Tu cara, tu piel, tu pelo, tus uñas, tu vagina, tu útero, tu estómago… Como te tratas externamente te tratas internamente.
    Hay cantidad de componentes tóxicos en geles, champú,  desodorantes, cremas, maquillaje, alimentación…. e incluso, por supuesto, en la higiene menstrual. Químicos que en este caso, nos pueden producir hongos, cáncer, desconexión, mayor sangrado para comprar más, etc (puedes ver más info de esto aquí)
    Dejar de usar esos productos que contienen sulfatos, parabenos, polietilenglicol, entre otros nada saludables para nosotras, es dar un paso adelante y cuidar nuestra salud en todos los sentidos. Te parecerá una tontería pero ¡prueba a hacerlo!
    ¡Hay alternativas! Productos naturales, hacerlo tú misma, otras alternativas de higiene menstrual… ¡Da un paso hacia delante!

  2. Recuérdate ese paso que diste para ti: 
    Cuando tengas un mal momento, no puedas más, estés rodeada de quehaceres y prisa, hayas recibido una mala noticia, estés en tensión, preocupada, agobiada… Aparezca un mal pensamiento hacia ti o unas palabritas feas mirándote en cualquier momento (y millones de ejemplos más!), RESPIRA.
    Cierra los ojos, siente cómo tu cuerpo está sosteniéndote sin tú siquiera darte cuenta: cómo respira, cómo late, cómo vibra, cómo funciona… y dónde te duele (en qué lugar sientes ese sufrimiento, agobio, malestar…). Lleva tu intención y consciencia a ese lugar que descubres en más tensión o sencillamente al corazón y estate ahí durante unos segundos. Se trata de darte amorcito, una buena palabra, un buen sentir… ¡El cuerpo como herramienta! R e s p  i r a.
    También puedes hacerte con un buen “botiquín de primeros auxilios para ti misma”. ¿Que qué es esto? Afirmaciones, meditaciones, un buen plan para ti misma de amor, escucha, mimo y atención.  ¡Lo que te mereces! Entonces ponlo en marcha.
    Cuando lo hagas, cuando pongas en marcha ese respirar consciente, esa afirmación que te digas a ti misma en ese momento de malestar, literalmente, da un paso adelante. Siente como tú eres la que ha elegido cambiar su realidad por una mejor: ahora más consciente y enamorada de ti. Solo entonces, abre los ojos.Ahora te has recordado el compromiso que tienes contigo misma de autocuidado.
    No lo olvides, ¡tratate bien!
  3. Renuévate cada día:
    El autocuidado es práctica. No hay más.
    Estamos acostumbradas a ver el cuidado para nosotras de una forma muy superficial, como nos han vendido el patriarcado durante mucho tiempo: que nos quiere libres de estar en nuestro centro, en nuestro poder, y dentro de unos cánones y estereotipos.
    Pero vemos como algo natural y “normal” ,también socialmente, el cuidado para otr@s: hij@s, pareja,padres, familia…El autocuidado es tomar consciencia de nosotras mismas en todos los sentidos: físico, emocional, espiritual, mental… Además, cuando te hablo de autocuidado cíclico me refiero a vivirte desde tu naturaleza cambiante, esa parte mamífera que habita en ti, de animalilla poderosa y vulnerable. Es nutrirte diariamente desde la mujer que eres y las miles de emociones/diosas-mujeres/experiencias/universos que pueden llegar a sentir en un corto (o largo) periodo de tiempo dentro de tu cuerpo (y todas su facetas).
    Y eso, frente a miles de días olvidándote de ti misma no se logra sino es con práctica, práctica, práctica.
    🔻Todos los días, dedícate un momento para ti (ojalá pudiera ser sin tiempos pero si no puede ser así, al menos un gran ratito) en donde cuidarte y tenerte sola para ti: puedes pintar, crear, escribir, darte un baño, sencillamente estar con una taza de té/vino/etc, hacer meditación, yoga, dar un paseo, hacerte un plan detox y cumplirlo… ¡Lo que necesitas/sientas! Solo tú puedes valorar qué te hace cuidarte, sanar, renovarte, cargar las pilas…
    TODOS LOS DÍAS, acuérdate.
  4. Sé tu:
    No nadie más única, maravillosa, completa, especial y valiosa en el mundo.
    ¡SOLO TÚ!
    No intentes imitar a nadie porque estarías perdiendo tu esencia.
    Vívete tal cual eres. Quiérete como ya eres. Y apuesta por vivirte expresándote sin tapujos contigo misma.
    El mundo necesita que todos seamos un poquito más amoro@s con nosotr@s mism@s y con nuestr@ niñ@ interior…
  5. Acepta que el dolor trae mensaje:
    Sea físico, emocional, una mezcla de ambos o del tipo que sea, el dolor siempre trae un mensaje que muchas veces no nos permitimos ver, aceptar e integrar.
    NO siempre tenemos que entenderlo. A veces no a todo hay que ponerle la mente…
    Si nos abrimos a la posibilidad de escucharnos cuando algo (sea del tipo que sea) duele (una relación, unas palabras, el dolor menstrual, la niña herida, un síntoma en el cuerpo, etc) abrimos la medicina que TODO lleva dentro (léelo de nuevo).
    Si, he dicho TODO. Hasta lo que nos mata lentamente… Todo tiene medicina dentro.
    Tú también, ¡claro!Dime, ¿cómo te tratas frente al dolor? ¿cómo te hablas a ti misma cuando algo (fisico, mental, emocional…) duele? Por ejemplo, ¿cómo te tratas cuando enfermas? ¿Te culpas? ¿Te reprochas? ¿Sigues el mismo ritmo de siempre? ¿Exiges a otr@s el cuidado que no te das a ti misma?Eso dice mucho de como te estás tratando en la oscuridad, en todo lo que no aceptas, en todo lo que no puedes controlar de ti…
    Y es que auto-escucharnos, auto-aceptarnos, darnos el autocuidado y la posibilidad de cambio y de ese paso al frente para ser una “nueva yo” también forma parte de aceptar el dolor que llevamos,responsabilizarnos, ver las sombras internas de frente, la raíz y así transformar y sanar.No es fácil, lo sé.
    No es un camino rápido, ni es algo que nadie vaya a poder darte más que tú misma.
    Pero créeme cuando te digo que cuando das ese pasito adelante, y te dices a ti misma “sí,quiero” para siempre, las cosas empiezan a brotar distintas…
    ¡Hasta las lágrimas y la risa!Cambia muchísimo tu vida cuando tomas las riendas y te das la oportunidad (como me encanta ésa palabra!) de amarte de verdad, cuidarte sin límites y saberte responsable y capaz de todos los cambios que quieras hacer.
    Por ejemplo: dejar que el dolor menstrual te bloquee la vida, creer que otr@ tiene la respuesta que tanto buscas, o vivirte sin gozar la majestuosa Diosa que eres.

    Hazlo, hermana. Ahora.
    Da un paso adelante: por ti, siempre…
    Y por todas nosotras.

    empiezaaserdeverdadlamujerquenaceneti.jpg

    Con Amor,
    Rose

     

     


    🔻 Si crees que esta información puede servirle a alguien, ¡comparte, difunde, diVULVA!
    🔻¡No te quedes aquí! Observa, reflexiona, cuestiona, crea, expande…
    🔸 Si quieres indagar en tu naturaleza cíclica y vivirte plena desde tu Ciclo Menstrual, a través de la Terapia Menstrual, mira aquí.

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